Curry de ave, cocina tailandesa con leche de coco, tajines perfumados: los platos especiados ponen en apuros a la mayoría de los vinos — los tintos tánicos se endurecen, los blancos ligeros desaparecen. Y sin embargo la solución existe: un blanco rico, maduro y con textura, cuya untuosidad envuelve el picante y cuya aromática dialoga con las especias.
Nuestros Premiers Crus a prueba de fuego
Es un maridaje que recomendamos en nuestras fichas desde siempre: nuestros Premiers Crus criados 24 meses — el opulento Aux Bouthières, el mantecoso Aux Chailloux, el goloso Les Ménétrières — tienen la materia y la longitud para plantar cara a los platos especiados. Sus notas de fruta madura, vainilla y avellana se deslizan sorprendentemente bien entre jengibre, curry suave y citronela.
Las reglas del juego
Dos precauciones: servir un poco más fresco de lo habitual (13 °C en lugar de 14), pues la frescura calma el picante; y reservar el maridaje a los platos especiados-aromáticos y no a los ardientes — más allá de cierto fuego, ningún vino sobrevive. Con un plato asiático yodado, pruebe también el contrapunto mineral del Vers Cras: sorprendente y delicioso.


