Preparar la vendimia en Borgoña: en el domaine
Preparar la vendimia en Borgoña no consiste solo en esperar el día de la recolección. En el Domaine Pascal Renaud, este período moviliza a la vez el viñedo, la bodega y las personas que trabajan en ellos. En nuestras parcelas de Pouilly-Fuissé, alrededor de Solutré, las últimas semanas antes de la recolección están hechas de observaciones regulares, decisiones progresivas y una organización precisa.
La vendimia es un momento breve, pero se prepara con mucha antelación. Cada gesto persigue el mismo objetivo: recibir uvas de Chardonnay sanas, procedentes de parcelas seguidas con atención, y acompañarlas con precisión desde su llegada a la bodega. Es también un tiempo de transmisión, en el que la experiencia de los años anteriores ilumina las decisiones del presente.
Preparar la vendimia en Borgoña empieza en los viñedos
Antes de tomar cualquier decisión, observamos la viña. La madurez no se reduce a una fecha marcada en un calendario: evoluciona según la exposición de las parcelas, la naturaleza de los suelos, la carga de las cepas, las condiciones meteorológicas y el estado sanitario de las uvas. En las laderas calcáreas de Solutré, estos matices pueden ser sensibles de un lugar a otro.
Seguimos la evolución de las bayas mediante pasadas regulares por las hileras. El aspecto de los racimos, la flexibilidad de la piel, la madurez de las pepitas y el equilibrio gustativo aportan indicaciones esenciales. Los análisis de madurez pueden completar esta lectura, pero no sustituyen la degustación de la uva ni el conocimiento concreto de cada parcela.
Esta atención permite evitar una visión uniforme del viñedo. Dos viñas vecinas no avanzan necesariamente al mismo ritmo. Por ello, el orden de recolección se construye poco a poco, teniendo en cuenta la madurez buscada y la capacidad de vendimiar cada sector en buenas condiciones.
Observar sin precipitar la decisión
El clima forma naturalmente parte de la ecuación. Un período seco, un episodio de lluvias o temperaturas elevadas pueden modificar el ritmo de evolución de las uvas. No se trata de seguir una regla fija, sino de ajustar la organización con calma, a partir de lo que el viñedo realmente nos muestra.
Preparar la vendimia es, por tanto, aceptar que el programa siga vivo hasta el último momento. Esta flexibilidad es indispensable: permite preservar la calidad de la fruta y respetar la identidad de nuestras cuvées de Borgoña del Sur.
Una bodega lista para recibir las uvas de Chardonnay
Mientras la viña se acerca a la recolección, la bodega también entra en preparación. Los equipos destinados a recibir los racimos y los mostos se revisan, se limpian y se organizan. Este rigor es fundamental: la limpieza del material y de los recipientes contribuye a trabajar en un entorno sano desde las primeras horas de vendimia.
También preparamos los espacios de circulación y de recepción. Las uvas deben poder ser recibidas de manera fluida, sin esperas innecesarias ni manipulaciones superfluas. La vendimia es un momento de intensidad; una organización clara ayuda a cada uno a concentrarse en lo esencial.
- Revisar y limpiar los materiales de recolección y de recepción;
- Preparar los recipientes y los espacios de trabajo en la bodega;
- Planificar la recepción de las diferentes parcelas;
- Anticipar las necesidades del equipo tanto en el viñedo como en la bodega;
- Seguir las previsiones meteorológicas sin dejar que sean ellas solas quienes dicten la decisión.
Para un vino blanco como el Pouilly-Fuissé, las primeras etapas tras la recolección cuentan mucho. La frescura de las uvas, la delicadeza de las manipulaciones y la precisión del prensado contribuyen a preservar la pureza aromática del Chardonnay. Las decisiones técnicas se toman después según el perfil de la añada y la expresión que deseamos acompañar en cada cuvée.
La organización de los equipos, en el corazón de la vendimia en el domaine
La vendimia es ante todo una aventura colectiva. Tanto en los viñedos como en la bodega, los roles se complementan: recolectar, seleccionar cuando es necesario, transportar, recibir, seguir las operaciones y velar por el buen desarrollo de la jornada. La coordinación de estos gestos tiene un impacto directo en el cuidado dedicado a las uvas.
Antes de comenzar, resulta útil compartir las consignas con sencillez: las parcelas previstas, los horarios, las normas de seguridad, el material a utilizar y las exigencias de calidad. Un equipo bien informado puede reaccionar con mayor serenidad ante los imprevistos. Y durante la vendimia, siempre los hay: un chaparrón, un cambio de programa, una parcela que requiere más tiempo o una madurez que evoluciona más rápido de lo previsto.
En el Domaine Pascal Renaud, tenemos especial cuidado en que este tiempo de trabajo conserve su dimensión humana. Las jornadas pueden ser intensas, pero están también marcadas por conversaciones, comidas compartidas y esa atención común dedicada a la uva. Es en esta continuidad entre la viña, la bodega y las mujeres y hombres del domaine donde verdaderamente empieza el vino.
La vendimia no marca un final: abre el camino de la nueva añada.
De la parcela a la cuvée de Pouilly-Fuissé
Recolectar en el momento adecuado es una etapa determinante, pero no fija el vino de forma definitiva. Una vez que las uvas llegan a la bodega, el trabajo continúa con paciencia. Los mostos encuentran progresivamente su equilibrio a lo largo de las fermentaciones y de la crianza. La preparación previa aporta el marco necesario para abordar esta nueva fase con disponibilidad y precisión.
En nuestro viñedo de Pouilly-Fuissé, la diversidad de lugares y exposiciones nutre la personalidad de nuestras cuvées. Preservar esta diversidad supone no borrar las particularidades de cada parcela. La organización de la vendimia permite precisamente respetar los ritmos del viñedo en lugar de buscar recolectarlo todo de forma indiferenciada.
Este trabajo discreto rara vez es visible en la copa, y sin embargo está presente. Se encuentra en la nitidez de una fruta recolectada de forma sana, en la coherencia de una vinificación bien preparada y en el vínculo mantenido entre un paisaje, una variedad y una añada. En Solutré, esta exigencia acompaña cada campaña, con humildad ante lo que la naturaleza decide.
¿Cuándo hay que preparar la vendimia en Borgoña?
La preparación comienza mucho antes de la recolección, con el seguimiento de las viñas y el mantenimiento de la bodega. Se vuelve especialmente activa en las semanas previas a la vendimia, cuando la madurez de las uvas, el clima y la organización de los equipos permiten definir progresivamente el orden de recolección.
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